Para Angela Alanis
Te veo y te bebo como una copa de suave vino:
aromático, exquisito y dulce.
Te veo y te bebo despacio, sorbo a sorbo..
Saboreo cada una de las gotas que te forma;
voy bebiéndote minuto a minuto, día a día.
Te escancio sobre mí para llebarme de ti
y poco a poco me embriago suavemente,
sin perder la conciencia;
una suave embriaguez del alma
que estimula mis sentidos.
Te veo y te bebo posando mis labios
en la roja copa de los tuyos
sin que sacie jamás mi sed de ti.
