¿A qué sabe la vida? A mi me sabe a melacolía y a lágrimas dulces.. A tristeza y a alegría.. a ira húmeda a felicidad extrema. Me sabe a soledad y me sabe a amor. Me sabe a ti, a mi, a todos. Me sabe a aire, a agua y azúcar. La vida sabe a besos, sexo y saliva. TIene sabor a canela y café, pero el verdadero sabor es el de la esencia de los demás.

Monday, September 13, 2004

Inmueble

Delicioso sentir su lengua bajando desde mi cuello hasta la altura de mi corazón;cruzando mi pecho, subiendo las suaves curvas que conforman mis senos. Regresando a mis labios, rozando mi lengua con la suya. Mordiendo mis labios con sumo cuidado, delicadeza, diplomacia. Sus manos subiendo hasta mi cuello, acariciando mis brazos, abrasando mi abdomen. Las mías procurando apropiarse de su espalda, quitarle la ropa, palpar su ardorosa piel. Procurar casi con desesperación tocar, sentir, arrancar la piel de su cuerpo, bajando mis dedos hasta donde alcanze el deseo.
Que el tiempo no pase, el momento no termine, las horas no sigan, la noche perdure. Que la fuerza de cada abrazo, cada movimiento, cada embestida, sean suficientes para detener el mundo y hacer de nosotros amantes eternos.
Besos furiosos, furtivos. Besos para recordar toda una vida. Besos capaces de manipular un amor al antojo, capaces de amar por sí solos.
Palabras dulces, experimentadas. Él y yo tendidos sobre la cama, acariciando lento mi cara, mi cuello. Acariciando lento sus brazos, su espalda: nos un une un beso. Sonreímos. Siento penetrar su mirada en mi rostro, y me quito esa extravagante sensación callándolo con un beso. Queremos, quiero decir tantas cosas. Y sabemos que sólo las diremos cuando vuelva a ocurrir un encuentro, cuando vuelva a penetrar él en mí y yo en él.

Thursday, September 02, 2004

Carta a un íntimo desconocido

No sé que quiero escribir. No sé que quiero de él. Sólo sé que me siento rara, que necesito un poco de espacio, un poco de lágrimas, de dolor, de sabor a tristeza y melancolía. Culpabilidad. Culpable por una vez más soñar, sentir que puede sentir; que no soy nada más un cuerpo y que puedo inspirar más que deseo.Culpable por confundirlo con otra persona, por confundirlo conmigo misma, con un sentimiento capaz de llenar y cambiar, como sólo yo sé hacerlo: como he aprendido a hacerlo.
Me equivoqué. Me equivoqué por dejar que tocara no sólo mi cuerpo sino que se adentrara en mí. Me equivoqué por no saber cómo hacerlo. No sé cómo deshacerlo, cómo deshacer mi pensamiento, mis ideas y mis sueños.
Me mintió, y es lo que más odio: las mentiras. Tres, cuatro o cinco sencillas palabras. Palabras que pueden romper, unir, que pueden controlar el mundo. Yo sólo quiero la verdad, quiero oír lo que temo, pero que sin embargo sé. Lo sé y a veces prefiero escuchar, prefiero que me engañen y que me dejen caer. Mas dentro de mí sigo desenado oír la verdad, escuchar lo que soy para esa persona y lo que no puedo cambiar. Sorda, sorda soy y sin embargo puedo escucha los sonidos del mundo.
No lo quiero, es obvio que no lo quiero. ¿Qué es lo que quiero lograr? Sé que no lo puedo ni debo querer. Pero duele, lastima su indiferencia, la manera de tocarme, de apretarme, de besarme para después soltarme sin hablar palabra. Lastima la manera en que lo haces sentir, de poder complacerlo y sin embargo, no servir para nada más que eso.




 
Free Counters
Web Site Counters The current mood of Angela_Alanis at www.imood.com