Ni siquiera sé si vale la pena tomarme el tiempo para escribir esto. Me das lástima. No puedo expresarlo de otra manera. He aprendido a vivir con ello mientras tú te hundes más y más. Algunas veces me llevas contigo, pero siempre consigo salir y respirar nuevamente. No puedo decir que me alegro por lo que estás pasando pero tampoco me da tristeza. Lo único que en verdad lamento es por tus hijos. No tienen la culpa. Gran diferencia entre tú y yo, conciencia. Ojalá nadie les haga lo qué tu me hiciste a mí... No te quiero en mi casa, no quiero verte. Quédate donde estás, para qué regresar? Quédate lejos, no te me acerques...

0 Comments:
Post a Comment
<< Home